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jueves, 2 de julio de 2020

La Civilización Romana


En sus inicios, Roma fue una pequeña ciudad de agricultores y pastores, gobernada por un rey con poderes absolutos. A lo largo de sus más de mil años de historia, este pequeño poblado llegaría a dominar un Imperio que abarcaría casi toda Europa, parte del Cercano Oriente y el Norte de África, ejerciendo una significativa influencia sobre los pueblos que conquistaron, tanto a través de las armas como mediante la diplomacia.

La instauración de la república como sistema de gobierno y la noción de derecho que los romanos desarrollaron siguen siendo hoy la base de la política de los grandes Estados modernos occidentales. Su lengua, el latín, es la raíz de muchos idiomas, entre ellos el español. Una de las claves del éxito de Roma fue su particular espíritu práctico y su capacidad para adoptar y enriquecer las tradiciones culturales con las que entró en contacto, rescatando, por ejemplo, los avances producidos en Grecia.

Fundada en el año 753 a. C. Roma fue primeramente una monarquía, según la leyenda fueron 7 reyes que gobernaron hasta que en el año 509 a. C. una revuelta antimonárquica expulsó al último de los reyes, instaurándose por primera vez la república.

 

Línea de Tiempo Civilización Romana


LA REPÚBLICA ROMANA

El fin de la monarquía supuso importantes cambios en la organización de Roma: la figura del rey desapareció y se pudo limitar el ejercicio del poder. A diferencia del sistema monárquico, la república estuvo conformada por magistraturas electivas, temporales y responsables, es decir que estaban sometidas a la ley; gratuitas, pues no percibían sueldos; y colegiadas, esto es, compuestas por más de una persona. La excepción fue la dictadura, cargo que solo aparecía durante períodos de crisis.

 

Durante la república, además, se ampliaron los derechos políticos de los romanos. Los patricios, que constituían una aristocracia hereditaria de terratenientes y tenían una serie de privilegios políticos y jurídicos, se vieron enfrentados a los plebeyos, que eran un grupo formado por artesanos, campesinos y comerciantes, cuyos antepasados no habían sido fundadores de Roma y que, por lo tanto, no tenían los mismos derechos que los patricios. Entre los siglos V a. C. y VI a. C. se desarrollaron una serie de revueltas con el fin de conseguir mayor participación política para los plebeyos. Consecuencia de ello fue la creación del cargo de tribuno de la plebe, una magistratura encargada de representar a los plebeyos ante los cónsules y el Senado; y la publicación de la ley de las XII tablas, las primeras leyes escritas con las que contó Roma.

República Romana

EXPANSIÓN Y CRISIS DE LA REPÚBLICA

La república romana se extendió por cerca de quinientos años (509 a. C. – 27 a. C.) en los que la influencia de su civilización se expandió de forma relativamente constante. Esto permitió que Roma se transformara en la primera potencia comercial y militar del mar Mediterráneo.

Esta prosperidad, sin embargo, no estuvo exenta de conflictos, los que terminaron por agotar al sistema republicano. Pequeños y medianos propietarios quedaron arruinados al no poder competir con los bajos precios de los productos comercializados desde las nuevas provincias y muchos campesinos, obligados a participar en largas campañas militares, se vieron forzados a vender sus tierras. El descontento social provocó nuevas revueltas que buscaron, principalmente, cambiar la desigual repartición de la tierra.

 


SOCIEDAD ROMANA EN LA REPÚBLICA

 Roma fue una sociedad profundamente patriarcal, solo los hombres patricios, y más adelante los hombres plebeyos, fueron considerados ciudadanos. Las mujeres, los niños y los esclavos estaban bajo la tutela de sus respectivos pater familias, es decir, los varones cabeza de familia.


Sociedad Romana


EL IMPERIO ROMANO

La crisis del sistema republicano dio paso al surgimiento de una nueva forma de organización: el Imperio. En este período se mantuvieron algunas características de la república, tales como la organización burocrática, formada por funcionarios que administraban los asuntos públicos, la cultura de la legalidad y la permanente anexión de nuevos territorios. Sin embargo, las decisiones políticas, religiosas y militares se concentraron en la figura del emperador, mientras que las magistraturas y el Senado fueron perdiendo relevancia.

 El comienzo de esta época estuvo marcado por una guerra civil, de la que salió vencedor Julio César, un general romano conocido por sus hazañas militares en las Galias. Si bien Julio César preparó el camino para la formación del Imperio al declararse dictador vitalicio, mantuvo en apariencia el antiguo régimen republicano. A la muerte de Julio César, su hijo adoptivo Octavio, disputó el poder con Marco Antonio, un general romano y aliado de la reina de Egipto, Cleopatra. Finalmente, el año 31 a. C., Octavio los derrotó en la batalla de Accio y a partir del año 27 a. C. se instaló en el poder hasta su muerte el año 14 d. C. Recibió de parte del Senado el título honorífico de Augusto o el Venerable, y mantuvo la dirección de Roma con el título de princeps o primer ciudadano. 

Octavio Augusto


Con el gobierno de Octavio se inició un período en la historia de Roma que duró cerca de doscientos años y fue conocido como pax romana o pax augusta. Se caracterizó por la estabilidad política y económica en el Mediterráneo, producto de la consolidación del poder romano en torno a la figura del emperador, quien durante este período ganó la lealtad tanto del Senado como del ejército. Esto permitió consolidar la organización territorial y administrativa del Imperio, y aplicar el derecho romano en todos sus territorios.

En los territorios conquistados, los romanos impulsaron la transmisión de su cultura y forma de vida, lo que favoreció la transformación o romanización de las sociedades conquistadas. Además, se extendió la ciudadanía romana a las elites locales, lo que constituyó una eficaz forma de obtener lealtad e integrarlas al mundo romano. La romanización también se vio favorecida por la creación de una administración única para todas las provincias, la universalización del derecho romano, la difusión del latín, la incorporación de los habitantes de las provincias al ejército y la construcción de una extensa red de caminos.

  

Extensión máxima del Imperio Romano

EL EJÉRCITO ROMANO

 El ejército tuvo un gran protagonismo en Roma. Los romanos hicieron la guerra en lugares tan distantes de su tierra como Partia (Irán) y Gran Bretaña, mostrando tenacidad y capacidad de adaptación. Lo que hizo del ejército una fuerza que por siglos pareció imparable, fue su capacidad para recuperarse de las más desastrosas derrotas y, aun así, salir victorioso, lo que resultó clave en su expansión territorial y en la defensa de sus fronteras.

 

Ejército romano

LA CULTURA ROMANA

 Desde sus inicios la cultura romana se constituyó mediante constantes intercambios con otros pueblos como etruscos, griegos, fenicios, egipcios, persas, entre otros. En su proceso de colonización y expansión, los romanos adquirieron costumbres, saberes y tradiciones de los pueblos que dominaron, lo que enriqueció su cultura y permitió la difusión de muchas de estas ideas por la cuenca del Mediterráneo.

Desde los tiempos de la monarquía los romanos habían comenzado a adoptar elementos extranjeros como parte de su propia sociedad, como el alfabeto y los alcantarillados. De entre todas las influencias externas, probablemente la más notable fue la cultura griega, de la que los romanos se sentían herederos y continuadores. La fascinación de los romanos por la civilización griega fue tan grande que adoptaron muchas de sus tradiciones, desde los dioses (a los que en la mayoría de los casos solo cambiaron el nombre), hasta el teatro, la filosofía, la arquitectura, la retórica, la historia y la literatura.

 

OBRAS Y EDIFICIOS PÚBLICOS

Los romanos destacaron por su carácter práctico y sus habilidades en el campo de la ingeniería. Ellos aplicaron sus conocimientos y los medios disponibles para transformar los desiertos en tierras habitadas y cultivables y, en general, para elevar el nivel de vida de la población que habitaba en las ciudades.

Acueducto 


·         Caminos: Los territorios romanos estuvieron interconectados por una extensa red de caminos muy bien construidos, un trabajo que por lo general realizaban los mismos legionarios que habían conquistado un nuevo territorio. Por estos caminos circularon comerciantes y viajeros en carros tirados por bueyes o mulas cargadas de productos.

·         Acueductos: Los acueductos llevaron agua desde distantes fuentes naturales hasta el corazón de las ciudades. Alimentaron fuentes, baños y algunas casas privadas de personas privilegiadas. Para el siglo III d. C., solo en la ciudad de Roma había 11 acueductos. Todos funcionaban solo con la fuerza de gravedad, aprovechada mediante una suave pendiente.

·         Baños, termas y fuentes públicas: En Roma el agua era gratuita y existieron alrededor de trece mil fuentes públicas para que los ciudadanos accedieran libremente a ella. Los baños y las termas, por otro lado, fueron lugares (públicos y privados) en donde asearse, pero también espacios de reunión y negocios. Algunos contaban con complejos sistemas de plomería y calefacción.

·         Teatros y anfiteatros: Para evitar rebeliones y descontento en general, la construcción de centros de entretenimiento fue parte fundamental de la política romana. Los teatros (con forma de media luna) y los anfiteatros (circulares u ovalados) fueron comunes en todas las provincias romanas. Allí se podían ver luchas de gladiadores, obras de teatro y numerosos espectáculos.

 

Coliseo Romano

EL DERECHO ROMANO

Según el historiador romano Tito Livio, las primeras leyes que se publicaron en Roma (las XII tablas) fueron escritas durante el siglo V a. C. Ninguna copia original de estas diez primeras leyes parece haber sobrevivido, por lo que los historiadores solo han podido especular sobre su contenido. Su importancia, sin embargo, no radica tanto en lo que decían exactamente, sino en que pusieron en marcha una larga tradición jurídica que hoy conocemos como derecho romano, una serie de leyes que buscaron regular la vida pública y privada de los ciudadanos, las provincias y los municipios.

 En el derecho romano se reconocía el ius civilis o derecho civil, conjunto de leyes y normas que regían a los ciudadanos. El ius civilis contemplaba la esfera pública, al regular las relaciones entre el Estado y los ciudadanos; y la privada, que normaba las relaciones familiares (el matrimonio, las herencias y la filiación, entre otras). Al entrar en contacto con otros pueblos, los romanos crearon el ius gentium o derecho de gentes, que aplicaron a los pueblos que sometieron. En el ius gentium se encuentran los antecedentes del derecho internacional moderno.

La noción de derecho romano ha sobrevivido por más de dos mil años. Muchos de sus principios fueron adoptados por las sociedades modernas. Los códigos civiles creados tras las independencias americanas, por ejemplo, estuvieron inspirados en él, sobre todo en lo referente a la autonomía de la justicia y el respeto de la ley.

 

CRISTIANISMO, CRISIS Y DIVISIÓN DEL IMPERIO

Jesús de Nazaret, el fundador de la religión cristiana, nació en la provincia romana de Judea durante la pax romana, cuando aún gobernaba su primer emperador, Octavio Augusto. En su mensaje anunciaba el reino de Dios, la salvación eterna, el amor al prójimo y la igualdad de todos como hijos de un único Dios. Si bien los primeros cristianos eran de origen judío, su mensaje no fue aceptado por toda la comunidad hebrea. Jesús, tras ser acusado de alborotar al pueblo, fue condenado a morir crucificado.

Jesús de Nazareth

Tras la muerte de Jesús, sus apóstoles asumieron la tarea de difundir su mensaje. Los romanos toleraban el culto a otros dioses, pero a partir del siglo III d. C. los cristianos comenzaron a ser perseguidos con violencia. Durante el siglo IV, sin embargo, fueron paulatinamente aceptados por el Imperio. En el año 306 el emperador Constantino declaró la libertad de culto mediante el Edicto de Milán y, finalmente, el emperador Tedosio reconoció el cristianismo como la religión oficial del Imperio al firmar el Edicto de Tesalónica en el 380 d. C.


Expansión del Cristianismo

A partir del siglo III d. C. el Imperio entra en crisis. Las causas que explican su decadencia son múltiples y aún se debaten entre historiadores. En el año 395 d. C., para frenar la crisis, el emperador Teodosio dividió el Imperio en Oriente y Occidente, sin embargo, ello no dio resultado. Los pueblos germanos, que durante siglos habitaron en las fronteras del Imperio, comenzaron a influir en la política romana, tanto a través de la diplomacia como de la guerra, y paulatinamente se fueron asentando de forma definitiva en territorios del Imperio. En el año 476 d. C. el germano Odoacro tomó la ciudad de Roma, depuso al emperador y se proclamó rey de Italia. Este evento ha sido interpretado como el final del Imperio romano de Occidente.

 

División del Imperio Romano


La Civilización Griega.



La civilización griega es considerada excepcional por muchos historiadores debido a la gran cantidad de nuevas ideas que trajo al mundo antiguo, y que permanecen como una herencia cultural significativa en la civilización occidental, es decir, aquella que se desprende de Europa. Entre ellas podemos encontrar los orígenes del concepto mismo de historia, así como el de filosofía o ciencia; y lo mismo ocurre con el teatro, los deportes y las olimpiadas.

Aunque sus aportes fueron muy numerosos, uno de los más relevantes para nuestra actual organización como sociedad es haber asentado las raíces de lo que hoy entendemos por política y democracia.

 

LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DE ATENAS.

Cada ciudad-Estado de la antigua Grecia fue desarrollando distintos tipos de gobierno a lo largo de su evolución política, siguiendo diferentes procesos. En Atenas, esta evolución llevó a la creación de la primera democracia de la historia.

Al igual que otras civilizaciones del mundo antiguo, en sus orígenes Atenas se organizó mediante un gobierno monárquico, aunque a partir de la primera mitad del siglo VII a. C., los nobles terratenientes, llamados eupátridas, comenzaron a ganar influencia y poder, dejando a la figura del rey sin atribuciones políticas, dando origen a la aristocracia. Este tipo de gobierno estaba constituido por nueve arcontes elegidos por una asamblea de nobles (Ekklesia) para gobernar por un período determinado. Algunos arcontes, como Dracón y Solón llevaron adelante importantes reformas al sistema, como escribir por primera vez una lista de las leyes que regían Atenas.

 


LA DEMOCRACIA ATENIENSE

En el año 508 a. C. llegó al poder Clístenes, un noble ateniense que llevaría adelante radicales reformas. Durante su gobierno fue aplicada la isonomía, o la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Asimismo, aumentó a quinientos los miembros de la Bulé, el consejo encargado de preparar las sesiones de la Ekklesia, en la que desde ese momento podrían participar todos los ciudadanos.


 


A partir del año 461 a. C. llega al poder Pericles, considerado por muchos el político, orador y estadista más prominente de la antigua Atenas. Pericles eliminó los privilegios del Areópago (en el que solo participaban los nobles) en beneficio de la Ekklesia y la Bulé. De esta forma, un mayor número de grupos sociales pudo acceder a las altas magistraturas. Asimismo, instauró la mistoforia o pago de dietas a los ciudadanos que ejercían como jurado o miembros del Consejo. La paga era modesta, pero permitía a los más humildes ejercer su derecho político sin la preocupación de perder un día de trabajo remunerado.


Pericles

Los ciudadanos atenienses tenían obligaciones militares y debían pagar impuestos. Pese a que el sistema promovía la participación directa en los asuntos concernientes a la polis, este tenía limitantes, ya que solo los hombres libres, mayores de dieciocho años y nacidos en Atenas, podían tomar decisiones; es decir, la mayor parte de la población residente en Atenas no formaba parte de la ciudadanía.

Ciudadanos en la Antigua Grecia

Por otra parte, como medio de proteger al sistema democrático, se creó el ostracismo, que consistía en la posibilidad de enviar al exilio por diez años a cualquier sospechoso de atentar contra el orden democrático. Esto se hacía por medio de una votación anual en la Ekklesia, donde cada ciudadano podía escribir el nombre de quien considerara pertinente exiliar. Si la mayoría votaba por una persona, esta era obligada a abandonar la polis.

A diferencia del sistema democrático ateniense, Esparta, polis griega que destacó, por ejemplo, por transformarse en la gran rival de Atenas, se caracterizó por establecer una organización altamente militarizada. En dicha polis, se instauró un régimen con dos reyes que poseían poderes limitados y donde la educación militar fue fundamental.

 

CULTURA GRIEGA: ARTE Y DEPORTE.

Los antiguos griegos no solo produjeron nuevas formas de organización política, también desarrollaron una riquísima vida cultural que tuvo al ser humano como su gran protagonista. Su escritura alfabética, filosofía, ciencias, historia y distintas artes son responsables, en buena medida, de lo que hoy entendemos por estas disciplinas. Reunidas, todas estas creaciones, rescatadas e imitadas después por Roma, constituyeron el canon cultural de la Antigüedad clásica, es decir, fueron un modelo a seguir con características que, se pensaba, eran perfectas.

Durante el siglo V a. C., la ciudad de Atenas vivió un enorme auge comercial y cultural en lo que ha sido descrito como su “edad de oro”. Entonces se creó allí una gran cantidad de obras artísticas y arquitectónicas que definieron un ideal de belleza y perfección técnica cuya influencia perdura en la actualidad. Este ideal de belleza, aplicado al cuerpo humano, se expresó principalmente en la escultura.


Ejemplo del arte ateniense es la Acrópolis, que se convirtió en un conjunto artístico monumental, en el que destacó el templo de Atenea Partenos, comúnmente llamado Partenón. Este templo fue construido entre los años 447 a. C. y 438 a. C. por Ictino y Calícrates, mientras que la estatua de la diosa Atenea del Partenón, de oro y marfil, fue hecha por el famoso escultor Fidias. Asimismo, Filocles y Mnesicles construyeron el templo de Erecteón, famoso por sus cariátides.

Cariátides.

Además del arte, los griegos disfrutaban del deporte y las competencias. Uno de los eventos más importantes fueron los Juegos Olímpicos, competencias atléticas realizadas en honor al dios Zeus y que tenían lugar cada cuatro años en la polis de Olimpia. Los primeros Juegos Olímpicos se realizaron en el año 776 a. C. y pasaron a convertirse en un lugar de encuentro entre los antiguos griegos. Durante su celebración, se decretaba una tregua, en el caso de que hubiese guerra, para que todos los jugadores pudieran desplazarse a Olimpia sin dificultades. Entre las pruebas destacaban las carreras de carros y caballos, y el pentatlón, que comprendía salto largo, carrera, lanzamiento del disco, lanzamiento de la jabalina y lucha. Duraban cinco días y el premio que se llevaban los ganadores era solo una corona de olivo. Su triunfo, sin embargo, les daba gran prestigio social en su polis de origen y su victoria era cantada por poetas.

Juegos Olímpicos


EL IDEAL DE LA RAZÓN: CIENCIA, FILOSOFÍA E HISTORIA

Si bien los griegos eran politeístas y creían que los dioses controlaban sus vidas desde el monte Olimpo, este pensamiento mitológico no les impidió desarrollar el pensamiento racional para enfrentar problemas concretos a través de ciencias como la matemática o la astronomía, o bien intentar responder preguntas sobre la naturaleza humana, el bien y el mal, la existencia del alma o el significado de la virtud, entre otras. Para ello inventaron la filosofía. También fueron los primeros en intentar narrar y explicar el pasado desde un punto de vista imparcial y como resultado de la investigación, dando origen a la historia.


PRINCIPALES FILÓSOFOS DEL MUNDO GRIEGO:

·         Sócrates (470 a. C. – 399 a. C.): Dedicó gran parte de su vida a la búsqueda de la verdad, examinándose a sí mismo y a los demás acerca del modo de concebir el bien, el alma, la justicia y la virtud en general. No dejó escritos, por lo que su pensamiento lo conocemos por sus discípulos.

·         Platón (427 a. C. – 347 a. C.): A la muerte de Sócrates, fundó la Academia. Su filosofía tenía una finalidad política y pretendía, a través de la Academia, educar a los futuros gobernantes-filósofos. En su obra La República planteó una sociedad ideal.

·         Aristóteles (384 a. C. – 330 a. C.): Discípulo de Platón. Conocidos son sus tratados de lógica, física, política y metafísica, entre otros. Abrió su propia escuela o liceo y fue tutor del rey Alejandro Magno de Macedonia.

 

Sócrates

HISTORIADORES DE LA ANTIGUA GRECIA:

·         Heródoto (484 a. C. – 425 a. C.): El “padre de la Historia”. Investigó el origen de las guerras entre griegos y persas (490 a .C. y 470 a. C). Fue el primero en recopilar su información en forma sistemática; verificar, hasta cierto punto, su exactitud, y luego ordenarla en una narración.

·         Tucídides (460 a. C. – 395 a. C.): General del ejército ateniense que escribió Historia de la guerra del Peloponeso, en donde describió el conflicto bélico entre Atenas y Esparta. Su indagación es considerada mucho más rigurosa que la de su antecesor Heródoto, por lo que algunos lo califican como el creador de la “investigación histórica científica”.

 

Heródoto

EXPONENTES DE LA CIENCIA

·         Arquímedes de Siracusa (287 a. C. – 212 a. C.): Destacado matemático, físico, ingeniero e inventor. Desarrolló una técnica para calcular el volumen de objetos con forma irregular, así como también una multitud de artefactos, como el llamado tornillo de Arquímedes, que permitía elevar agua desde un nivel a otro torciendo una manivela.

·         Hipócrates de Cos (470 a. C. – 360 a. C.) Es considerado “el padre de la medicina occidental”. Entre sus aportes estuvo el haber entendido que las enfermedades tenían una causa natural y no divina. Aunque algunas de sus nociones de la anatomía humana fueron erradas, fue el primero en describir muchas enfermedades.

·         Herón de Alejandría (10 d. C. – 70 d. C.) Inventó la bomba de pistón, que ocupó la compresión de gases para elevar agua (en fuentes, por ejemplo). Otra de sus creaciones fue la eolípila, el primer motor a vapor en la historia, aunque no tuvo otra aplicación que el entretenimiento.

Hipócrates
 

LITERATURA Y EDUCACIÓN

Algunos historiadores estiman que la escritura se introdujo en Grecia entre los siglos IX a. C. y VIII a. C, un período en que los griegos habrían adoptado por primera vez el alfabeto fenicio como método de escritura, el que posteriormente dio origen al alfabeto griego. Junto con adoptar la escritura, los griegos comenzaron a desarrollar la literatura sistematizándola en tres grandes géneros literarios: la épica, la lírica y la dramática.

Alfabeto griego

La épica es el más antiguo de los géneros literarios. En la poesía épica se cantaban las hazañas de los héroes y el pasado legendario de la comunidad. Estas historias se transmitían primero en forma oral, pero con la introducción del alfabeto comenzaron a registrarse por escrito. La Ilíada y la Odisea de Homero pertenecen a este género, porque recrean el pasado remoto del mundo micénico. También las obras Teogonía (un compendio de la mitología griega) y Los trabajos y los días de Hesíodo, que tienen un fin educativo, aunque se considera como parte del género épico.

Homero


La lírica es la poesía tocada al son de la lira, un instrumento musical compuesto de varias cuerdas tensas en un marco. Se cantaba generalmente en actos públicos. En este género destacó de forma especial la poetisa Safo, y sus versos dedicados al amor. En la lírica coral fue famoso Píndaro de Tebas (siglos VI a. C.–V a. C.), quien escribió poemas en honor a los vencedores de los Juegos Olímpicos.

Lírica


En el género dramático destaca el teatro. Estas representaciones se realizaban al aire libre en un espacio aproximadamente semicircular (orchestra). El teatro estaba vinculado a la celebración de festivales y festividades religiosas y constituía un espacio fundamental de distracción y educación cívica para la sociedad griega. Las principales obras del género dramático fueron las tragedias, cuyos personajes enfrentan un destino inevitable y a menudo tienen desenlaces funestos; y las comedias, en las que se criticaba o hacía burla del sistema político y social. El uso de máscaras era común.

Teatro Antigua Grecia


Teatro Antigua Grecia